instrumentalización de los márgenes: historias y emociones desde dentro del mundo del activismo

por wuwei (natàlia)

en català aquí.

aviso de contenido: abuso de poder instrumentalización de discursos críticos, ejercicio de poder, manipulación, técnicas de dominación, falta de cuidados.

 

El mundo del activismo es donde he conseguido encontrar cierto confort, mi red afectiva, personas que construyen relaciones de forma políticamente más consciente (o que al menos quieren hablarlo y tratarlo); es donde he encontrado mis espacios seguros, las burbujas de supervivencia. Ahora bien, el mundo del activismo también puede llegar a ser un espacio múltiple donde la hipocresía y la violencia se disfracen constantemente de discursos críticos: personas criticando la competitividad llevando a otres a situaciones altamente competitivas y utilizando técnicas de dominación para excluir y borrar, mientras nos llenamos la boca hablando de inclusividad y violencia simbólica. Y no estoy hablando de los hombres machistas en espacios de militancia (esto también lo he padecido): estoy hablando de otras identidades y de otro tipo de representaciones en nuestros feminismos y entornos críticos sobre relaciones  (espacios extendidos también a las redes).

De cara a la galería todo son sonrisas y discursos que quedan y suenan muy bien, pero que se vacían constantemente con el hacer del día a día. Y, finalmente, la objetificación total de una nueva identidad: les fans (tranquiles, esto lo esconderemos diciendo que en espacios críticos no existen estas figuras, que esto va de ser todes horizontales y así no tenemos por qué responsabilizarnos de la idea de que nuestro poder lo consigamos a costa de la fuerza múltiple de estas identidades a las que muchas veces utilizamos, explotamos y objetificamos).

Necesito desahogarme. Pero a la vez también necesito olvidarme de todo esto y dejar atrás estas emociones que me despierta el mundo del activismo. He estado los últimos meses planteándome seriamente dejarlo, totalmente, borrarlo todo, desaparecer y (re)hacer mi vida al margen de todo este mundo que en algunos casos (no siempre) pretende hacernos creer que se preocupa por los márgenes cuando en realidad muy a menudo lo que hace es instrumentalizarlos. Y, aunque dejarlo hubiese sido también una decisión acertada (el auto-cuidado es importante), finalmente he decidido quedarme (otra decisión igual de acertada). Y además, por otro lado, también necesito responsabilizarme, obviamente, porque de nada sirve señalar y hacer creer que todes somos libres de esta farsa.

Sentir hostilidad, invisibilización y borrado, y otras técnicas de manipulación como ghostings, luz de gas, ninguneo… la manipulación, el poder y las técnicas de dominación están en el orden del día en nuestros entornos mientras a la vez no paramos de hablar y criticas las jerarquías, la competitividad, o el consumismo relacional. Es muy difícil convivir con estos mecanismos ya que son muy difíciles de señalar, solamente se sienten, atraviesan, se hacen invisibiles y hablar de ellos se hace muy difícil. Personas, que aunque formen parte de un discurso contra-poder, ejercen (¿y ejercemos?) poder y generan (¿y generamos?) clubs exclusivos donde solamente se aceptan persona que, o bien tienen ‘más’ poder y pueden ayudar a ‘flotar’ más, o bien son personas que se sitúan ‘por debajo’ y ayudan a sustentar a le otre a mantener una posición de poder. Clubs exclusivos donde, quien no juega al juego es expulsade (utilizando, evidentemente, todas las técnicas a las que he hecho referencia anteriormente).

No quiero decir tampoco que el mundo del activismo sea exactamente como el ‘exterior’, el ‘normal’ o exactamente igual que el ‘sistema’ y no se estén realmente construyendo (o intentando construir) alternativas contra-poder: de hecho en este mundo he encontrado muchas personas críticas, espacios de seguridad, he podido respirar de toda la violencia que he vivido fuera de estos entornos, he podido empoderarme de una relación de maltrato y es donde he conocido aquellas personas con las que tengo ahora mismo un vínculo más cercano y a la vez con una sensibilidad política. Pero todo esto no quita que en estos espacios se reproduzcan también mecanismos de ejercicio de poder sobre otres, una reproducción que muchas veces arrastra a muches más. El problema es que esta ‘reproducción’ va disfrazada con un discurso que se hace pasar por revolucionario para apropiarse de espacios críticos.

No obstante, he decidido quedarme: el activismo se ha vuelto un eje principal en mi vida, me ha ayudado a relacionarme de una forma más sensible, más crítica, y autocrítica. No quiero dejarlo, pero tampoco quiero seguir que todo este juego me ahogue. Seguramente algunes pensarán que lo que se tiene que hacer es luchar contra todo esto que está pasando dentro de nuestros círculos, y razón no les falta. Pero también tenemos que medir capacidades, fuerzas, tiempo y energía: tenemos que seguir moviéndonos en el día a día, sobreviviendo en un mundo lleno de violencia, y a muches no nos quedan fuerzas para abrir tantos frentes, con todo el riesgo de vulnerabilizarnos más justo en un entorno donde nuestras vulnerabilidades son menos y son más sostenidas. Es por este motivo que he decidido tomar un cierto tipo de posición que por un lado me permita seguir teniendo energía para poder seguir haciendo activismo que a mi me gusta y me motiva y por otro lado mantener un equilibrio del auto-cuidado y la responsabilidad compartida y colectiva. Esto sí, manteniendo especialmente la auto-crítica y evitando las trampas. Es por este motivo que también siento la necesidad de alejarme emocionalmente de ciertas actitudes y a la vez acercarme un poco más a quien dejamos casi siempre en los márgenes.

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la ‘lógica’ de las estructuras de poder

por wuwei (natàlia)

en català aquí.

En febrero de 2015 escribí este texto en el anterior blog que tenía (reflexiones degeneradas). Podéis leer el original aquí.

 

La lógica, el concepto de lo que es lógico y lo que no lo es, está fuertemente relacionado con la estructura que crea esta propia lógica. Muchas personas ‘creen’ que las estructuras de poder, como por ejemplo el patriarcado, el heterosexismo, etc, solo se expresan en las agresiones directas. Por ejemplo, agredir físicamente a una persona por ser homosexual. Pero esto solo es la punta del iceberg; y de hecho solo percibimos esta violencia porque es la única que es definida como violencia por las estructuras que nos crean, rodean y moldean. Y es por esta razón por la que nos es más fácil hablar de homofobia que de heterosexismo, porque el heterosexismo tiene dentro de sí mucho más que la violencia visible, palpable y ‘directa’.

Las estructuras lo forman todo. Forman el lenguaje, la forma de comunicarnos, la forma en la que nos relacionamos, las ideas, qué percibimos como humor, lo que percibimos como correcto o incorrecto, como leemos nuestros cuerpos, nuestras interacciones físicas, mentales y emocionales. La forma en la que pensamos, razonamos, y vemos lógica o no. La forma en la que definimos lo que es violencia, lo que no, lo que nos gusta, lo que no nos gusta, lo que nos parece justo, y lo que nos parece lógico. Las estructuras crean lo que consideramos razonamiento científico, filosófico, como también lo que consideramos correcto, incorrecto o fuera de juicio moral o ético.

La estructura heterosexista es la que nos hace parecer ‘gracioso’ cuando vemos dos hombres besándose en una serie de televisión, y que nos parezca sexy cuando vemos hacerlo a dos mujeres. Solo hace falta ver que nos pasa tan desapercibido cuando en el primer caso se oyen las típicas risas de fondo y en el segundo los silbidos. La estructura monosexista es la que nos hace parecer normal y lógico definir las relaciones entre dos personas del mismo género como relaciones homosexuales y las de distinto como relaciones heterosexuales; es la que nos hace creer que eso no invisibiliza a las personas plurisexuales, y más aún a las personas de género no binario. La lógica alosexista es la que nos hace pensar que quien no siente atracción sexual es que padece algún problema y que a la vez ese razonamiento no crea ningún tipo de violencia simbólica hacia las personas asexuales. El razonamiento neuronormativista es el que nos hace creer que decirle a una persona con ansiedad que se calme no es más que una voluntad de querer que la otra persona se sienta mejor. La lógica patriarcal es la que nos hace pensar que la división del trabajo por género es algo natural y biológico y que siempre ha existido de la misma manera (una división que tampoco es por género, sino por como define el género el propio patriarcado, o sea, dependiendo de nuestros genitales, cuando en realidad esta división es pura estrategia en la reproducción y apropiación).

La violencia estructural es mucho más compleja de la que nos quieren vender, que es la de la ‘discriminación directa’. Hay muchas formas en las que se reproduce y se traduce a la larga en problemas de salud, de salud mental, de suicidios, de problemas relacionales, violencia sexual, etc. El propio lenguaje, que muches no quieren cambiar, está lleno de violencia simbólica que agrede a las personas a las que oprime cada estructura. Porque el lenguaje reproduce el pensamiento hegemónico, siempre de parte del opresor. Incluso el humor. Es por eso que cada vez que leo cosas como la palabra ‘lógica’ me pongo a temblar, ya que todo lo que venga detrás normalmente es un sinfín de reproducción de pensamiento hegemónico que mediante la ‘lógica’ y su opresión nos quiere normativizar.

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nuevo taller: ‘reflexionando sobre estructuras de poder y como construir espacios más seguros’

por wuwei (natàlia)

en català aquí.

podéis encontrarlo también en la sección del blog ‘talleres‘ y descargarlo en pdf aquí.

 

Dinamizado por wuwei (natàlia): feminista y activista crítica sobre bisexualidad/plurisexualidades, no-monogamias, relaciones, antipositivismo, técnicas de dominación y estructuras de poder. Más información: http://estructuradifractada.com/es/sobre-wuwei-un-poco-de-mi/ . También me podeis encontrar en twitter (@wuwei_). Contacto: wuwei.activismedesorientat@gmail.com

Si te quieres inscrivir envía un correo electrónico a wuwei.activismedesorientat@gmail.com

Dinamizado por wuwei (natàlia): feminista y activista crítica sobre bisexualidad/plurisexualidades, no-monogamias, relaciones, antipositivismo, técnicas de dominación y estructuras de poder. Más información: http://estructuradifractada.com/es/sobre-wuwei-un-poco-de-mi/ . También me podeis encontrar en twitter (@wuwei_). Contacto: wuwei.activismedesorientat@gmail.com

Si te quieres inscrivir envía un correo electrónico a wuwei.activismedesorientat@gmail.com

Objectivos:

El objetivo de este taller es entender qué son las estructuras de poder, como funcionan, qué tipo de violencias pueden generar, qué son y significan los privilegios y las opresiones, y reflexionar en como se podrían construir espacios más seguros.

De estructuras de poder hay muchas (machismo, heterosexismo, monosexismo, capacitismo, monogmia, cisexismo, racismo, entre otras). La idea no es abarcarlas todas ni tampoco centrarnos en una sola, sino dar ejemplos que nos ayuden a entender los conceptos. Las estructuras de las que se hable dependeran de los intereses de las personas que participen en el taller.

Este taller está y estará en construcción permanente. Es un proceso. A través de la experiencia en cada taller irá cambiando y construyéndose también.

Dinámicas:

Durante el taller se harán pregutnas y dinámcas alrededor de:

– estructuras de poder y poder

– normas y privilegios

– opresión y violencias

– mecanismos per generar espacios más seguros

a través de estos conceptos y dinámicas participativas se debatián estas cuestiones.

No se obligará a participar a todes de la misma manera. Cada une podrá participar como se sienta más a gusto, pueda o quiera. También habrá la posibilidad de expresarse de forma anónima.

Número de participantes: maxim 15 personas por cada taller.

Duración: 4 horas con un descanso

Accesibilidad: en principio no es accesible (por defecto) para personas sordas, aunque si el taller no es accesible para ti debido a este factor, ponte en contacto conmigo (wuwei.activismedesorientat@gmail.com) para que pueda encontrar una solución puntual para el taller y puedas participar. A la larga la idea es que pueda llegar a ser accesible para todes.

Precio: Flexible (tipo ‘taquilla inversa’), cada une pagará lo que quiera y pueda por el taller (sin que haya un mínimo estipulado, también se puede no pagar nada u ofrecer otras cosas que no sea dinero). Aunque el taller no es de una gran complexidad (de material y de dinámicas), haber llegado discursivamente a poder ofrecer un taller este tipo ha tenido un coste importante de tiempo, emocional y económico; por este motivo siento que necesito cobrar algún tipo de compensación económica. Aún así, soy sensible a la situación económica de cada persona, y no quiero que no sea accesible para personas que no puedan permitirse pagar nada. Dejarlo con un precio flexible (como una taquilla inversa, donde cada une pague lo que quiera y pueda al finalizar el taller) es la fórmula que creo que encaja más con lo que deseo para este taller. Dejo que sea cada persona que lo decida según sus necesidades, condiciones y voluntades.

Lugar: a determinar (en la ciudad de Barcelona).

Dia y hora: se fijarán los días y las horas según la disponibilidad de las perasonas que se inscriban.

Si te quieres inscribir envía un correo electrónico a wuwei.activismedesorientat@gmail.com

A tener en cuenta:

No se trabajarán dinámicas corporales, sólo se trabajarán entorno a conceptos y ‘teoría’ o ‘experiencias’ de forma verbal. Se intentará no hablar de experiencias que hayamos tenido con personas que también asistan al taller.

También habrá la posibilidad de comunicar a la dinamizadora que no nos estamos sintiendo bien, o decidir cambiar la forma de participar, marcharse o quedarse de la forma que se sienta más a gusto.

Finalmente, también se pretenderá que es espacio sea lo más seguro posible. Si crees que con alguna/s persona/s no podrías tener este espacio, comunícalo cuando te inscribas.

Si tienes alguna petición o demanda por algún otro motivo que pueda hacer que el espacio sea más seguro para ti, o hay dinámicas que te suelen producir algún tipo de molestia, inseguridad, o que no permitan que puedas participar, comunícalo al inscribirte e intetaré adpatar las dinámicas.

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responsabilidad compartida, cuidados y sensibilidad: discursos no individualistas sobre relaciones, de/construcción de contextos y re-creación de espacios (II – individualismo, dominación y objetificación)

por wuwei (natàlia)

en català aquí.

Ésta es la segunda parte de la versión ‘extendida’ de la charla que di en las II Jornades d’Amors Plurals que resumí en el artículo ‘Después de romper con la monogamia’. La primera parte la podéis leer aquí, la tercera aquí, la cuarta aquí, la quinta aquí, la sexta aquí y la séptima aquí.

Invidividualismo y dominación

Nuestro sistma relacional (occidental) se basa en la idea y sentimiento de que somos individuos externos al mundo que nos rodea (no formamos parte de nuestro entorno) y accedemos a nuestro entorno para obtener nuestras necesidades a través de la dominación (el entorno se vuelve un objeto donde voy a cubrir mis necesidades).

Ésta es una visión que proviene de las clases dominantes; ha sido una viión creada desde la mirada del hombre cisgénero heterosexual blanco de clase media/alta sin diversidad funcional neurotípico, etc. Aún siendo una visión que proviene de las clases dominantes también se acaba reproduciendo en las clases oprimidas debido a que forma parte de la forma que tenemos de leer todo lo que nos rodea.

Esta visión fomenta la creación de estructuras de poder a través de normas y normatividades; estas normas o normatividades se crean para colocar a ciertos colectivos en cajas estáticas cerradas que permita a quien domina obtener lo que necesita sin tan siquiera tener que ver, creer o sentir que están obteniendo necesidades de su entorno: sus necesidades quedan cubiertas de forma sistemática a través de las estructuras. Se crean, por tanto, privilegios hacia estas personas de grupos dominantes (los privilegios los ayudarían a obtener sus necesidades sin esfuerzo ni consciencia de que las obtienen a través de estas ‘normas’), se crean jerarquías y les da a las personas con privilegio un falso sentimiento de independencia. Pero esta independencia es una independencia fals ya que las dependencias que estas personas tienen de su entorno quedan invisibilizadas (sus necesidades quedan cubiertas por el sistema de forma invisible y no tienen que sentir que son dependientes).

En la monogamia, a través además del ideal del amor romántico, se nos hace creer que necesitamos y dependemos de una persona. Y, más allá del ideal de amor romántico, el hecho de que todo lo que necesitamos tenga que pasar por resolverse a través de una sola relación también favorece la aparición de relaciones de poder (tanto por el hecho de que todas las necesidades tengan que pasar por una sola persona, le da a ésta más poder, como también todo el peso de que tengas que prever todas las necesidades es una carga muy grande y que favorece la presión de tener que convertirnos en quien no somos o tener que olvidar nuestras propias necesidades y deseos).

Lo que hacemos a menudo para ‘resolver’ este problema es reproducir la idea de la falsa independencia diciendo ‘yo no dependo de ti, yo soy una persona independiente’ (un concepto que repetimos muy a menudo dentro de entornos no monógamos). De esta manera, con esta idea, se estigmatiza la dependencia, se invisibiliza la dependencia de las personas con privilegios, y se crea un discurso de la no-monogamia a la que solo pueden acceder personas con más privilegios (gente con más dinero, o personas menos oprimidas que otras, especialmente por tener unas capacidades concretas) y se les da más herramientas para seguir reproduciendo relaciones de poder con personas más oprimidas que ellas.

Las personas dependemos de nuestro entorno. Nuestro entorno es donde obtenemos nuestras necesidades y es dondes obtenemos afectos, atenciones y todo aquello que de alguna manera nos afecta. El entorno nos afecta, de la misma manera que nosotres afectamos el entorno. Romper con las relaciones de poder no tendría que pasar por negar nuestra conexión con el entorno, sino aceptándola colectivizando nuestras dependencias y haciéndolas más conscientes.

Objetificación

Esta forma de ver nuestro entorno (vernos como seres externos a lo que nos rodea y que accedemos a él a través de la dominación sin ser conscientes de que el entorno nos afecta y nos vemos afectades por nuestro entorno) hace que accedamos a nuestro entorno (donde están también las personas) viéndolo como un objeto para cubrir nuestras necesidades y deseos pero no las de les demás). Este proceso es un proceso de objetificación y es una causa y consecuencia de las jerarquías y la dominación.

A menudo se habla de objetificación en los feminismos para hablar sobre la objetificación sexual hacia las mujeres debido al patriarcado. De objetificación hay muchas más. Todas las estructuras objetifican a los grupos oprimidos: el capitalismo objetifica a les trabajadores, el especimo objetifica a los animales no humanos, el capacitismo objetifica a las personas discapacitadas por el propio sistema que las objetifica, etc. Y cada estructura de poder objetifica al grupo oprimido a través de mecanismos diferentes.

La objetificación sexual que vivimos las mujeres es un hecho, y tiene unas consecuencias muy duras en nuestras vidas. No obstante, de objetificación hay muchas más. Además, debio a que solamente hablamos de objetificación como objetificación sexual hace que muchas veces acabemos viendo toda relación sexual sin un vínculo emocional como un acto de objetificación, cuando no tiene porque ser así (si tienes una relación seuxal sin un vínculo emocional con una persona, pero das espacio a la otra persona a expresar molestias, oponerse, a expresar necesidades o malestares, no la estás objetificando), y a la vez se están invisibilizando muchas objetificaciones que no son sexuales (las mujeres, por ejemplo, también estamos objetificadas emocionalmente y los hombres acostumbran a acercarse a nosotras para explicarnos todos sus problemas emocionales sin tenernos en cuenta o que se nos escuche la mayoría de las veces cuando lo necesitamos). Debido a esto intentaré poner ejemplos que no caigan en la objetificación seuxal para visibilizar también otros tipos de objetificaciones.

Nuestro sistema relacional funciona a través de la objetificación: es ésta la forma con la que nos acercamos a las personas, teniendo en cuenta nuestros deseos, voluntades y necesidades, pero sin tener en cuenta las de esta otra persona, que podrían ser totalmente diferentes a las nuestras, o incluso incompatibles.

Una forma de objetificar sería tratar a las personas como si no tubieran voluntades o deseos propios (que podrían ser diferentes a los nuestros). Un ejemplo de ésto sería lo que pasa a menudo cuando estamos en la universidad, donde alguien se acerca a otra persona solamente porque quiere que le ayude a aprobar un examen y para que le pase los apuntes. Y, aunque su intención es ‘solamente’ ésta, lo que hace es hacer creer a la otra personaque lo que desea es una amistad. Una vez esta persona ya ha obtenido lo que ha querido (aprobar el examen) se aleja otra vez. Si esta persona hubiera tenido en cuenta los deseos de le otre, le hubiera dicho directamente que su voluntad era la de aprobar el examen, no la de una amistad, y haber dejado que fuera la otra persona la que expresara cuál era su deseo, si lo aceptaba o no. Aún así, no es precisamente lo que acostumbramos a hacer en estos casos.

Otra forma de objetificar es que las demás personas no puedan consentir u oponerse. Y para que una persona pueda consentir u oponerse no solamente se le tiene que preguntar si una cosa la quiere o no, sino que además se tiene que crear un espacio para que este consentimiento se pueda dar de verdad. Un ejemplo de esto sería preguntarle a una persona al saludarla si quiere o no un abrazo. Si yo delante de un ‘no’ reacciono con cierta molestia, aunque sea de forma indirecta, lo más probabl es que la próxima vez que se lo pregunte no me conteste que ‘no’ por miedo a que yo me pueda molestar. Es por este motivo que para que una persona realmente pueda consentir u oponerse a algo se le tiene que dejar espacio para que realmente lo pueda hacer sin ninguna sensación de chantaje emocional.

Otra forma de objetificar es que las demás personas no puedan expresar opiniones ni emociones al respecto de cosas que les afectan. Un ejemplo de esto es lo que pasa a menudo en las relaciones no monógamas jerárquicas. En este tipo de relaciones se acostumbra a tomar decisiones entre las personas que tienen una relación ‘primaria’, especialmente cuando se quieren gestionar emociones (como celos, u otras), que afectan a una ‘tercera’ persona, pero a esta tercera persona no se le informa ni se le deja expresar su opinió o emoción al respecto, ni se le permite pedir nada. Muy amenudo lo que se hace, cuando se quiere informar, es dar dos posibilidades a esta ‘tecera’ persona en modo de ‘referéndum’: se le da una opción donde solamente puede decir que ‘sí’ o que ‘no’. Este tipo de ‘referéndums’ pueden llegar a ser actos muy violentos, ya que esta persona no puede plantear molestias, alternativas o demandas. Haciendo esto se le quita voz a una persona sobre temas que le afectan. No nos olbidemos que este tipo de situaciones se dan también en la monogamia, donde de hecho son la ‘norma’, y se extienden en la no-monogamia a través de las relaciones jerárquicas. La monogamia ya es de por sí misma jerárquica.

En definitiva, objetificar es no tener en cuenta a la otra persona, quitarle voz. Hay un debate que tenemos mucho en nuestros entornos (de forma bastante genérica en los movimientos sociales): es el debate de si las personas somos imprescindibles o prescindibles. Este debate proviene del hecho de que en nuestra sociedad jerárquica se suele etiquetar a algunas personas como imprescindibles, dando de esta manera un poder a estas personas. Para romper con esto solemos decir que las personas somos todas prescindibles, un acto que suele vivirse con bastante violencia cuando hay personas en nuestra vida a las que consideramos importantes. Pero este debate es un debate erróneo, ya que considerar a las personas como prescindibles o imprescindibles proviene de la misma idea de ver a las personas como objetos. Las personas no somos prescindibles o imprescindibles. No somos objetos ni herramientas a utilizar. Las personas somos importantes y a tener en cuenta. Y es posible que haya personas que por muchos motivos consideremos menos importantes que otras (porque tenemos menos vinculo), pero que una personas no sea tan importante en tu vida no significa que le tengas que quitar voz en cosas que le afectan.

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