responsabilidad compartida, cuidados y sensibilidad: discursos no individualistas sobre relaciones, de/construcción de contextos y re-creación de espacios (III – competitividad)

por wuwei (natàlia)

en català aquí.

Ésta es la tercera parte de la versión ‘extendida’ de la charla que di en las II Jornades d’Amors Plurals que resumí en el artículo ‘Después de romper con la monogamia’. La primera parte la podéis leer aquí, la segunda aquí, la cuarta aquí, la quinta aquí, la sexta aquí y la séptima aquí.

Competitividad

La monogamia es un sistema muy competitivo. Es bastante directo de ver que cuando una persona tiene una pareja y esta pareja conoce a otra personas por la cual podría sentir un cierto tipo de atracción, la monogamia nos pone en la situación de tener que escoger. El hecho de que tu pareja o alguien que se siente atraída por ti tenga que escoger te pone directamente en una situación de competición. La competitividad es una consecuencia de la escasedad en la repartición de nuestros afectos y de como se nos cubren nuestras necesidades (especialmente porque estas necesidades y afectos solamente se nos cubren a través de lo que llamamos relación de pareja). Y en est situación de tener que competir entran además todo tipo de estructuras de poder: cuál es le más guape, cuál tiene más capacidades o habilidades sociales, cuál tiene más estabilidad económica, etc.

Aún así, esto no se rompe directamente siendo no monógama, ya que se necesita aquí también una mirada crítica. La forma con la que tenemos muchas veces de tener relaciones no monógamas suele ser también competitiva, siempre que no hacemos un esfuerzo de ser conscientes como repartimos nuestros afectos, especilmente debido a estructuras que puedan estar atravesando: clasismo, capacitismo, sexismo… Por ejemplo, si yo tengo dos relaciones y con las dos hay un deseo o una voluntad de poder compartir algo como es un viaje o las vacaciones, pero una de ellas tiene una situación económica más precaria, siempre me será más fácil compartir mis vacaciones con la que tenga la situación económica más buena, excluyendo a le otre debido a una estructura económica, generando así un tipo de relación con une y con le otre no. los mismos nos pasaría si una de nuestras relaciones tiene una capacidad más adaptada a las situaciones sociales, sin darnos cuenta compartiremos muchos más eventos con esta persona que no con la otra y generando probablemente una complicidad o una relación socialmente más aceptada o reconocida. También hay temas como el patriarcado; si yo por ejemplo tengo una relación con una mujer y otra con un hombre, y socialmente mis relaciones con hombres son más bien valoradas, reconocidas y aceptadas, me será mucho más fácil que mi relación con el hombre sea más reconocida y visible socialmente, haciendo que la otra quede excluída. Por tanto, la no-monogamia sin una consciencia de todas estas situaciones sociales que llevan a excluir puede llevar también a situación de exclusión y competitividad entre relaciones.

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