¿qué se esconde detrás de las relaciones no-serias?

por wuwei (natàlia)

en català aquí.

Aviso de contenido: objetificación y consumo relacional

Quiero empezar diciendo que no soporto desde hace mucho tiempo las expresiones “relación seria” o “relación no seria”. Al principio era más bien una reacción visceral, emocional, a la que no le había asignado ningún tipo de reflexión, ni había entendido el motivo por el cual me removía tantas cosas dentro de mí. Sabía, eso sí, que tenía alguna relación también con lo que sentía por la expresión “sólo una amistad” (este “sólo” siempre me ha molestado). Y, de hecho, la experiencia en el mundo de las relaciones me confirmaba constantemente este rechazo que sentía hacia todas estas expresiones.

La expresión “relación seria” a menudo hace referencia a una relación de pareja, donde hay un vínculo romántico, de referencia, principal y donde el compromiso se basa buena parte con la limitación de los vínculos fuera de la relación, con un tipo de exclusividad compleja que va más allá de la exclusividad sexual (de cuidados, de tiempo, de las cosas que se comparten, como la economía, la crianza, la vivienda o las respectivas familias de origen). “Yo no quiero nada serio” sería la típica frase que te dice alguien que está buscando un tipo de relación que no es la que pensamos como pareja. En realidad se suele decir cuando lo que buscamos es un simple rollo, algo “sólo” sexual y sin las “complicaciones” de una relación amorosa romántica con un cierto grado de “compromiso”. Que conste que las comillas no las pongo de decoración, sino para cuestionar el contexto y cómo se utilizan estos conceptos.

A menudo se relaciona la seriedad de una relación con la cantidad de compromiso que tenemos en ella. Pero en este contexto cuando se piensa en “compromiso” se piensa en un tipo de compromiso que nos viene impuesto cuando pensamos en relaciones. La mayoría de las veces cuando se piensa en ello se relaciona el compromiso con la fidelidad, entendida de la forma más monógama: no tener relaciones sexuales ni románticas con otras personas (o limitarlas de alguna forma), priorizar a aquella persona por delante de cualquier otra relación y además muchas veces acompañado de algún tipo de sacrificio. O sea, se piensa el compromiso especialmente como un sinónimo de exclusividades, que no sólo son sexuales, sino que van más allá, como comentaba en el inicio del texto.

¿Pero qué ocurre cuando no existe el compromiso? Normalmente, se presenta por defecto un binario bastante extremo: o nos relacionamos a través de un compromiso implícito, jerárquico y opresor, o bien nos encontramos en un vacío de consumo relacional y de objetificación (también opresor, pero de otro tipo). Por esto, cuando una persona repite que no busca nada serio, normalmente acaba perpetuando este tipo de relaciones objetificadas y de consumo (no solamente consumo sexual, también muchas veces de consumo emocional). La propia expresión cae por su propio peso, porque no querer tratar a una persona de forma seria significa no tenerla en cuenta ni creer que sus problemas y voluntades no son importantes (te impliques o no en ellos o quieras o no acompañarlos).

¿Qué quiere decir, pues, no querer tener relaciones serias? ¿Tiene que significar que una persona con la que no tienes un tipo de compromiso de pareja, se tiene que tratar sin responsabilidad? ¿Qué es el compromiso? Algunes me podrían decir que esto es hilar fino y que esta expresión simplemente significa que no quieres un tipo concreto de exclusividad y no quieres jerarquizar aquella persona. Pero la experiencia que hemos vivido muches no es esta cuando nos han tratado de forma “no seria” (que es muy cercana a la de cuando te dicen que “sólo quieren una amistad”). La experiencia mayoritaria ha sido un tipo de relación donde si surgía algún problema, alguna preocupación, no se podía hablar, que si le otre un buen día decidía no volver a ponerse en contacto podía pasar sin más (y las normas sociales se lo permitían sin que se viera como violento), y cuando quería acercarse también. La experiencia mayoritaria siempre ha sido una falta de responsabilidad y una relación que se ha mantenido gracias a la responsabilidad y sacrificio de una de las partes (precisamente la otra parte, la que no estaba pidiendo una relación “no seria”, normalmente la menos privilegiada).

Para tener relaciones responsables tenemos que tratar a las personas de forma seria. O sea, tenemos que reconocerlas por lo que son, con sus propias voluntades, deseos, problemas y necesidades. Lo que hace falta, de hecho, es cambiar qué quiere decir compromiso, y no dejar de responsabilizarnos de lo que hacemos con aquellas personas con las que nos relacionamos. No me extenderé a hablar de compromiso y de responsabilidad, porque ya he hablado de ello, por ejemplo, aquí y aquí.

Cada vez que escucho estas expresiones como “no quiero una relación seria” me saltan todas las alarmas. Y no porque quiera una relación de pareja del tipo que muchas personas podrían estar pensando, sino porque siento que en algún momento se me tratará de forma no-seria, como persona, una cosa que para mí implica una falta de consideración hacia mis deseos, necesidades, o como yo me pueda estar sintiendo y como me puedan afectar las cosas. En el fondo es una falta de reconocimiento a la importancia que pueda tener hacia parte de mi vida por el simple hecho de existir. Todes merecemos ser tratades de forma seria. Que no tiene porqué ser sinónimo de no poder pasárselo bien o disfrutar.

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5 comentarios en «¿qué se esconde detrás de las relaciones no-serias?»

  1. Eva dice:

    ¿Y que pasa cuando se usa ese contexto de «no querer algo serio» pero trata a la persona relativamente de forma seria? Me hace sentir muy confusa cuando quiero algo estable, algo donde me traten en serio; y mi «pareja» me dice que no quiere nada serio pero me trata como si fuese su pareja.

    Es mi primera relación y quería que lo nuestro funcionase, y al año de salir, me dijo que lo llevaba pensando desde hace un tiempo y que no quiere nada serio y que lo dejemos de momento. Y quiere que sigamos como amigos, que si nos apetece acostarnos o darnos un beso pues lo hacemos. Dice que le gusto, que me quiere, y que no quiere perderme; y que si en un tiempo nos gustamos pues lo intentamos. Yo sinceramente no estoy cómoda con la situación. Se que es mi primera relación, pero yo quería que funcionase y no sentirme como el rollo de alguien. Además me mantiene con la esperanza de algún día cambiará, y se que quizás eso no pase.

    Me dicen de romper por completo y otros de disfrutar. Y siento que lo mejor es romper, porque cómo voy a disfrutar de algo que no se si va a acabar funcionando, sabiendo que empiezo a querer tener algo con él.

    Esto es para desahogarme pero también para ver opiniones, porque mi cabeza da ya mil vueltas

  2. Micaela dice:

    Yo estoy igual. Empezamos a hablar hace un año y empezamos a mantener relaciones a los 6 meses. Él se empezó a comportar distinto a como lo hacía, yo le pregunté qué quería conmigo y me dijo que no estaba en condiciones de tener algo serio xq no se sentía preparado (drogón, sin trabajo por la pandemia y vive con su familia). Lo entendí pero pensé que con el tiempo iba a cambiar. Consiguió trabajo, nos seguimos viendo y iba todo bien con la diferencia que cada vez que nos veíamos yo notaba que se distanciaba un poco. Lo ignoré hasta que me empezó a molestar su actitud. La última vez fue muy evidente su distanciamiento (estuvo cortante 3 días y estuvimos dos días sin hablar ) y como el nunca exponía los problemas, tuve que hablar yo. Ahí es cuando me dice que no quiere una relación estable pero que quiere seguir hablando (me lo dijo después de un año). Lo primero que se me viene a la mente es que está hablando con otra persona y que yo ya no soy su prioridad. Me lastima obviamente porque me pasa como a vos que mi cabeza va a mil. Le dije que yo tampoco quiero una relación estable pero creo que él no está preparado para ningún tipo de relación.. ni estable ni sin compromisos. Porque desde el momento en que estás con una persona tenés que tener responsabilidad afectiva sino sexo casual y listo. Me duele cortar el contacto porque es la primera vez que me gusta alguien, me acostumbré tanto a hablar con él pero creo que lo más sano para mí es dejar de hablar y seguir con mi vida. Mi otro yo dice «no cortes el contacto y seguí teniendo sexo porque no sabes cuándo vas a volver a tenerlo con otra persona» jajaja. Pero eso es necesidad de afecto y dependencia emocional.. yo tampoco estoy tan bien. Ojalá que te haya ayudado a tomar una decisión, yo voy a tomar mi propio consejo.

  3. Carina Riasso dice:

    Porfavor sal corriendo de ahí. Si te dijo claro que no quería nada serio, pero sientes que te trata como si fuese tu pareja, te dejo bien claro que no quiere compromiso contigo y que podrá estar con otras personas al mismo tiempo, que se lo impide si finalmente esta soltero, y lo podrá hacer ya que no tiene nada serio contigo, y a causa de esto saldrás finalmente herida. Dado el caso que no ocurra lo anteriormente expuesto, es porque tu caso fue la excepción de la regla.

  4. Valeria dice:

    Me da algo de pena leer los comentarios de personas que están pasando por eso. Les contaré mi opinión para orientarlo un poco, y de alguna forma eviten sufrir.

    Cuando una persona tiene valores y principios fuerte, entiende que no puede jugar con las personas. Y eso significa intentar respetar los sentimientos ajenos, además de entender que si te involucras con alguien (independiente de la etiqueta) existirá una relación aunque no la quieran definir. Por lo tanto, son las personas inmaduras y que no se quieren responsabilizar de sus actos aquellos que dicen «no busco una relación seria». Pues esa gente quiere obtener de ti algo, pero no quiere pagar el precio de involucrarse contigo; ya sea sexual o emocional. Por lo tanto, desde mi perspectiva lo mejor es finalizar esas relaciones, pues son autodestructivas y no traen ningún bienestar. A las únicas personas que puede traer bienestar esas relaciones, es a las personas egoístas y que solo buscan un beneficio perso al. Porque en el fondo ellos satisfacen necesidades en base a tu dolor, y eso les parece bien. Algunos en el fondo, saben que está mal, pero aún así no querrán hacerse cargo del daño que hacen a otros. Lo ignoran, lo evaden, te manipulan solo para obtener una relación que los beneficia a ellos. Por lo tanto, desconfia de personas que te aconsejan entrar en relaciones así, pues ninguna persona con bondad en el corazón te aconsejaría involucrarte en relaciones así.

    Cuando uno es joven no tiene mucha experiencia, y tiene la esperanza de que esas personas cambien de opinión, te quieran. Pero cuando eres más adulto y maduro, comprendes que nadie está para arreglar los problemas emocionales o mentales de personas así. Por lo demás esas personas jamás te van a querer, pues el único que quiere y ama eres tú. Por eso son relaciones de abuso, y quien fomenta relaciones basadas en el abuso, lamentablemente no son buenas personas. Pues cuando uno establece relaciones con personas sanas y que tienen la capacidad de amar, que tienen la intención de respetarte, jamás te harán entrar en el juego de «no somos nada serio». Jamás escucharás esas palabras, porque como te explico los otros son personas con problemas, por lo tanto no puedes sacar nada más que dolor.

    Para tener relaciones sanas, independiente de la etiqueta, debes buscar personas que sean honestas, empaticas hacia las demás personas, con nobleza y sentido de justicia. Mucha gente cree que esas personas son conservadoras, pero la verdad es que son personas que le dan valor a las relaciones, porque le dan valor a las personas. Y comprenden que vincularse con otro si o si siempre será un compromiso, lo cual entienden y aceptan. Existe un sentido de responsabilidad que los «sin compromiso» jamás van a comprender, porque aunque suene duro no tienen esa capacidad intelectual.

    Espero poder dar luz a todos aquellos que lo necesitan. Y nunca pierdas la fe de encontrar a una persona buena, para vivir una hermosa historia de amor.

  5. F. MAG. dice:

    Yo percibo en los comentarios y en el artículo, ideas un tanto sesgadas con respecto al amor y las relaciones de pareja, es decir, no llegan a aterrizar en la realidad sino que dan la impresión de partir sólo de idealizaciones de quienes han opinado.

    Llama la atención que se mencione mucho a quienes le tienen «miedo» al compromiso desde fuera, sin considerar a aquellos que, dentro de un compromiso, también le temen. Añado la observación, a la persona autora de este artículo, que sí es tarea importante profundizar, para sus fines e intereses, en aclarar el concepto del compromiso (que aparece, además, en el título).

    ¿Qué hay de aquellos que deciden aventurarse en una «relación seria»? La realidad nos demuestra no estar muy apegada a lo que se idealiza de ello. Es como creer que todos quienes asumen el compromiso de volverse padres, o dueños de una mascota, o gerentes de una empresa, son aptos para hacerlo. Es asumir que una persona, por el hecho de adquirir el compromiso del noviazgo, será madura y funcional en el proceso. Las relaciones «serias», como las llaman, están lejos de ser perfectas, y resulta completamente normal, siendo la imperfección un rasgo intrínseco de la humanidad. Entonces, ¿qué hay de malo en reconocer que a veces no se quiere y/o no se puede asumir un compromiso como ese? ¿Es preferible ser un mal novio, una mala esposa, un mal padre, un mal líder? Por supuesto que no. El ser humano vive de imposiciones sociales, se dice que hay una forma bien definida para realizarse y ser felices. Pero se requiere analizar más a fondo esta premisa para caer en cuenta que el ser humano no es fijo, no es cuadrado; es libre, es cambiante, es individual aunque vive en comunidad. Por ende, el compromiso no es cualidad de una sola temática, el compromiso es cualidad de una persona conforme a sus propias ambiciones, intereses, metas, proyectos, ideales, etc. El compromiso existe, sí, en el noviazgo, pero existe también en la soltería. Por supuesto que la soltería no es falta de compromiso ni madurez (muchas veces es lo contrario). Una persona puede estar comprometida con su deseo de vivir del modo que le hace feliz, y si dentro de sus planes, no está el tener hijos, o un matrimonio, es completamente válido. Su compromiso puede ser viajar en solitario y conocer gente nueva. Vivir a gusto en un departamento junto a un gato. Shrek tenía tanto derecho a vivir feliz y solo en su pantano, como con su familia. La cuestión que atañe no es pues, el compromiso, como se ha malinterpretado en muchas ocasiones. La cuestión es la responsabilidad. Qué tan responsable se es dentro de un compromiso, es lo que verdaderamente importa. No está mal no querer un noviazgo, está mal no hacerle saber eso a alguien con quien se pretende un tipo de relación. Si ambas personas están de acuerdo con ello, adelante, a disfrutar, pero si hay ambiciones o ideales diferentes, entonces difícilmente puede funcionar. Tampoco está mal querer un noviazgo, está mal no ser responsable con todos los aspectos que ese compromiso demanda.

    No se trata de si se quiere una relación seria o no. No se trata del tipo de compromiso. Se trata de ser responsable en cualquier caso. Responsable con uno mismo y responsable con los demás. Se trata de ser libre, de ser feliz, pero siempre respetando a todos. Si tu deseo es tener un noviazgo, casarte, tener hijos, una familia, es perfecto, pero debes saber que tienes una responsabilidad muy grande que mantener siempre. Si tu deseo es la soltería, no tener hijos, no casarte, es perfecto también, pero sé responsable, hazle saber desde el inicio a las demás personas, no las lastimes, no las ilusiones en vano, no les mientas. Sé responsable.

    Sé libre, sé feliz, comprométete con tus sueños y tus ideales, pero sé responsable. Eso es todo. Así de simple debe ser la vida.

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